jueves, 22 de septiembre de 2016

Alzheimer

Ayer, mientras conducía hacia la nada, no pude evitar el reflexionar
sobre las noticias de la radio.

Ayer, era el día del Alzheimer.
 
 



Llevo unos días verdaderamente tristes. Me he peleado contra el mundo, especialmente contra el mundo que me quiere y me cuida. Me siento muy mal. Muy, muy avergonzado por ello. Y encima, sobrevuelan mis pensamientos. Noticias que hacen encender la llama de la reflexión, de la duda, del mañana.


Lo tengo claro, de esta adicción saldré. Seguro. No es que de repente me haya surgido una fuerza, un poder, una actitud (en recuerdo de EISENMANN) No, no es eso,. Es simplemente que veo que esto cada vez me exige más; y ya no me brinda nada. Breves momentos de 'arriba' para bajar inmediatamente a semanas abajo.

No, seguro que mi adicción terminará. Pero ....


Pero, ¿Qué más me habrá costado?.

No hablo de dinero, ni de la familia, los estudios, el trabajo; hablo de la salud. Hablo, sobretodo, de un futuro en que quizás, tenga que pagar un peaje por el viaje a ningún lado de estos años. De todas formas, lo que verdaderamente me preocupa es: 'ser una carga'. Siempre me ha obsesionado el molestar a nadie. Preocupar a otros. Tengo claro que no lo permitiré.


Hoy, por la radio, escuchaba testimonios de familiares cuya vida ha sido destruida por el Alzheimer. Destruida sus vidas, destruida la dignidad del enfermo.

Yo, enseguida me pongo a llorar. Pienso en mis padres, en como será su inminente vejez. Ante la idea de alguna enfermedad .. Parkinson, Alzheimer ... No sé como lo haría; pero he de estar ahí. Curiosamente ... llevo dos días sin hablarme con ellos, sin ir a comer a su casa. Por nada, no hay explicación. De hecho, me comporto así cuando llevo días sin consumir, me peleo con todos, no tengo fuerzas para nada.

Hoy he consumido, ... sin quererlo sigo una pauta de 4 días no consumo y uno si. Me estoy dando cuenta ahora mismo que llevo un mes así; más o menos.

Así que, he consumido y mañana tendré las fuerzas de arreglar los entuertos provocados por mis debilidades. Tengo ganas de verlos, de mostrar (a nuestra manera) mi agradecimiento y su calor. Y sí, creo que llegado el caso, no me lo pensaría ... He perdido todo, salvo mis padres ... y allí estaré. Eso creo; suena vanidoso. Siempre pensando en dar dosis de humildad.


Cosa distinta son mis hijos. Ante ellos ... me he convertido en 'alguien' que les llama a diario. Que está lejos. Que no les sirve para mucho; para poco realmente. Por momentos, hasta siento que mis llamadas les molestan.

Ante un futuro, llamémosle 'amargo' ... No puedo ser una carga para ellos. No puedo siquiera pensar en la más mínima obligación de ellos hacia mi persona. Soy cualquier cosa, cualquier nombre; salvo uno: un padre. Y ya no lo podré arreglar.


Hoy, en mi visita al Poblado, de nuevo se han producido sucesos míseros, tristes, injustos; sucesos que añadir a los recuerdos de un mañana plagado de desgracias.

Hay muy pocas personas con quien trato en el Poblado. Los dedos de una mano, justamente es así.

Una de estas personas, rebosa bondad hacia mi. Es un machaca; o lo era, no tengo claro su situación después de hoy.

Dentro del caos, mentiras, engaños y maldad que reside en este submundo; él y su pareja, parecen conservar unos mínimos de responsabilidad, de amabilidad, de respeto. Cualidades, todas ellas, que no sólo no tienen valor alguno en ese hábitad; sino que, al revés, se vuelven en contra tuya.

Hoy, ya me iba ... me despedí de esta persona. Amabilidad, no puedo definirlo de otra manera. Mientras me iba, esta persona le recordó a otro machaca algún asunto, alguna deuda. Sin levantar la voz, con serenidad y tranquilidad. El otro, igual que las hienas que elevan la voz, emiten risas, quejidos ... igual, igual que las hienas provocó el enfrentamiento. Esta persona no entró al juego, es inteligente por su parte; pero no así su pareja. Ella fue a por el otro y ... ya está, se montó la pelea.

Me quedo sorprendido de ver como, sin pensarlo entré a separar. Mil cosas pudieron pasar, pero no lo dudé. No obstante, a pesar de todo, veo que cometí un error. Jamás espero volver a meterme a separar. Y no pasó nada, es cierto; pero es jugar a la Ruleta Rusa. Si entrar a separar en la vida 'normal' tiene un riesgo ... que decir entonces de meterte a separar en el Poblado. No. Fue un error; un grave error.

De todos modos, lo hice ... junto a otras personas y, afortunadamente, no pasó nada. Claro que, ante las voces, se abren las puertas y sale 'la dueña'. La gitana y el gitano.

¿Adivináis quien se llevó una monumental bronca?.

¡Recoge tus cosas y largo de aquí! - vociferó la gitana.

¡Siempre armando líos! - apostillo el gitano.


Lo que estos gitanos no saben, o quizás si lo sepan, es que él 'genera líos' por mantener cierto orden en el fumadero. Porque esta persona regaña a quienes se comportan como animales. Frente a los que te robarían los humos de la pipa si pudieran. Frente a lo peor que el genero humano podemos llegar a convertirnos. Y claro, 'esa actitud' genera líos. Mejor no hacer nada ¿verdad?.

Al irme, hablé con el gitano. Ellos, no quiero entrar a pensar en los motivos, me ven distinto. Me estiman, o eso intuyo. Les dije que estaban equivocados con él. Intenté argumentar frente a dos tabiques de carne y hueso (y oro) que erraban en lo que se refiere a este hombre.

Creo que no sirvió de nada lo que dije; de hecho, sólo espero no haber provocado más daño a esta buena persona. Tengo una especial 'habilidad' para joder más las cosas.


Por la vida, ... ¿Cómo hay que ir por la vida?.


Dicen que el Alzheimer es el olvido. ¿Tan caro tendré que pagar por olvidar estos años?


P.D. 
Acaba el día, y leo la siguiente noticia:

'Zuckerberg invertirá 3.000 millones de dólares para tratar de "curar todas las enfermedades"'

Creo que abriré una cuenta en Facebook, y mira que me jode.

lunes, 19 de septiembre de 2016

Toma de contacto

He estado varios días .... sin hacer
 caso a nadie.
 
 


Las ilusiones y los proyectos vienen en función las micras que fume. Es así ... Hoy, ahora, es así.


Inicio un proyecto, sencillo, humilde ... y es vivir, día a día.

Otro día.


Irene, la he dejado tirada. Hoy volví a llamarla, más bien a escribirla. Soy un cobarde.

De igual forma, una antigua amiga ... ha logrado localizarme. ¡Quiere que hablemos, qué riamos!. Como hace años ... ¿es posible?. Un momento, un pequeño detalle. Esta amiga tiene un hermano heroinómano. Me lo contó. Sin embargo, ella no sabe nada... nada en absoluto de lo mío. Así que, creo que haré mi papel de perfecto ser anodino y pasar el trago de mostrar felicidad donde no hay.


Miserable vida, ... hablo de otros. De todos



viernes, 16 de septiembre de 2016

Miedo

en ocasiones suceden cosas, hechos tan reales,
que te sitúan en medio de algo que enciende el  miedo







Son las 14:00. Hace apenas 50 minutos que me encontraba en el Poblado. Hoy, extrañamente, no tenía la necesidad de ir al Poblado. Llevaba 3 días sin consumir, no me encontraba mal; pero he ido. Fui sin saber la razón. Fui, sin más.
 
 
Al llegar, noto nerviosismo.
 
'¡Chapas!,¡Chapas!' - me dicen. Otro, se lleva la mano al pecho; entiendo que el significado es una chapa de policía. Todavía no me hago a este argot.
 
Así que aparco lejos de la entrada y les confirmo que: entro y salgo. Es más ellos saben que, por lo general, así hago.
 
Entro al fumadero. Veo caras conocidas; pero no hablo con ellas. Ni ellas hablan conmigo. Bueno, matizo. Si hablan conmigo. Hablan para pedirme cualquier cosa:
 
Un cigarro - No fumo.
Un euro - No tenía nada suelto.
La hora - No llevo reloj.
Una llamada con el móvil - Le tengo en el coche.
......
 
Finalmente, una chica joven me pregunta si tengo prisa. Si me apetece pasar un rato con ella.
 
No es más que una hipótesis; pero si entro al Poblado vestido 'bien' ... casi siempre alguna chica me dice lo mismo: 'Si quiero pasar un rato con ella'.
 
Cuando me dicen esto, lejos de provocarme una excitación o deseo; más bien me sucede lo contrario. En realidad, me dan pena ... mucha pena. Lo siento por ellas, pero con estas cosas no puedo. Yo mismo, duchado, bien vestido, arreglado, ... yo mismo me doy asco. ¿Qué pensarán ellas?. Yo no podría; de verdad, sería incapaz.
 
Al final, y sé que es un error, termino invitándola a una pipa. Lo cual provoca que ella quiera hablar conmigo, contarme sus penas ... y yo, que abro mi corazón a casi todo el mundo, me lleno de miserias de otros, retroalimento mi pesar.
 
 
Algo rompe este momento, esta confesión. El machaca entra al fumadero. Busca a alguien; y ese alguien, soy yo. El machaca me mira.
 
'Por favor, mueve el coche. Hoy está muy mal con la Policía' - me pide, como con vergüenza.
 
Asiento con la cabeza. Me levanto y salgo a mover el coche; en realidad, a marcharme. Soy una persona cero problemas, cero conflictos. Obedezco, sea quien sea. Me despido de esa chica, ella seguramente lamenta que me vaya; bien sabe que le hubiera invitado a otra pipa; no habría más motivos para que lamentase mi ausencia.
 
 
Aquí viene la historia. Otra más al lote de situaciones que justifican, más si cabe, el deber de abandonar este submundo. De salir como sea de la adicción. Del fatídico Poblado.
 
Conduzco hacia la salida. Delante mía tengo un camión grúa. Antes de llegar a la rotonda que da acceso a las autovías, vemos como un furgón de Policía Municipal se encuentra dando el alto. Nos dan el alto e indican que nos echemos un poco a la izquierda.
 
Mi cabeza se queda bloqueada. ¡Ya está!. No sabría que decir. No vengo con ropa de trabajo que justifique cualquier excusa. De verdad, no tengo que decirles. Paciente espero a que, esta vez de seguro, me pregunten que hago allí. ¡¿Qué coño hago allí?!
 
En esto observo como un coche, un coche particular de color negro  que venía detrás mío, maniobra y  me adelanta. Se sitúa entre el camión grúa; como para que no le viera el furgón de la Policía. Se pone el primero, listo para salir. Yo, no le di mayor importancia. Bastante tenía con pensar que decir ante las, seguras, preguntas.
 
Se oyen a lo lejos sirenas de Policía. Cada vez más cercanas. Tan cercanas que, de repente, otro furgón de Policía se para de un frenazo justo a mi izquierda. Puerta con puerta.
 
No me dio tiempo a mirar, cuando se abre la puerta lateral. Comienzan a salir policías. Uno, dos, tres, cuatro ... Todos armados, con chalecos, con el arma en la mano.
 
Son cómo fotogramas que vemos en las películas. Creo que en la realidad nunca había visto algo similar.
 
Se abalanzan sobre ese coche que antes mencioné. Un policía apunta con el arma al copiloto. Otro policía golpea con la porra el coche. Otro saca arrastras al conductor.
 
Todo en segundos. Rapidísimo.
 
Yo, acobardado. Pensaba en que alguien dispararía. Los policías dando gritos y golpes; y armados, apuntando a los pasajeros.
 
El conductor es arrastrado por el suelo. Pierde la camiseta; pierde sus gafas de sol. Así, semidesnudo muestra su debilidad. Esposado. Todo en segundos.
 
Uno a uno van saliendo los pasajeros del coche. Creo, intuyo, que no es su primera detención. En orden se sitúan con los brazos en alto, las manos sobre la cabeza. Enfilan hacia una pared. Con la mirada fija al suelo.
 
Falta una chica, está todavía dentro del coche. Le cuesta salir. ¿Por miedo quizás?. Un policía acaba sacándola. Camina junto con el resto de compañeros.
 
 
Yo, atónito, observo la escena. A 3 metros escasos. Con la boca abierta. Sí, me descubro con la boca abierta.
 
A veces, para disimular, cuando hay un control de policía; yo me hago como 'el sorprendido'. Reduzco la marcha y miro con 'curiosidad' ... como descubriendo que hay allí. Como si esperara ver un accidente de coche o algo así. Qué vean en mi cara que 'yo' no sé muy bien como he acabado allí, en el Poblado.
 
Sin embargo, hoy ... mi cara era real. La boca abierta. Frío en el cuerpo. Ganas de orinarme encima. Shock; en definitiva, miedo.
 
 
 
Miedo. Miedo. Miedo.
 
 
 
Reacciono. El camión grúa ya ha salido y un policía me indica que siga, que salga de allí. En mi interior, tengo ganas de llorar. Todo ha sido tan real; para mí, son impresiones que me asustan de verdad. Soy un miedoso. Quiero salir de allí.
 
Y, sin embargo, seguro que lo vivido no será suficiente para que pare. ¿Qué más necesitas?, ¿Cuál es el límite?. ¿Tienes que ser tú al que apunten con un arma?.
 
 
Todo esto, al final genera lo mismo. Malestar y vivencias que se esconden en los pliegues del cerebro. Allí donde dormitan los recuerdos; cansados, aletargados. Pero vivos. Denominador común de fracciones de vidas. Fracciones de vida compuestas de numeradores y denominadores comunes. Todos adictos. Todos igual.
 
 
Con matices, si cabe.
 
 

martes, 13 de septiembre de 2016

No disparen al pianista

Nunca llegué a pensar que, mis visitas al Poblado 
serían una parte de 









He sido, y sigo siendo, una persona bastante tímida. ¡Sobretodo no destacar!. No alzar la voz; no llevar la voz cantante.

En el Poblado sucede igual.  De primeras: entro, pillo y callo.

En estos silencios, descubres que dos de cada diez personas del Poblado, con las que mantengo una especie de conversación, guardan altas dosis de normalidad. De educación y respeto. Impresiona descubrir a gente que, como tú, la vida les ha apretado bien fuerte. Y llevamos esa insignia de 'derrotado' ... que brilla en nuestro interior. Un interior atormentado, desesperanzado. Volviendo a estas personas, merecen al menos, ser tratados con verdadero interés, por su historia, por lo que te está confesando en ese mismo instante. ¡Lo confiesa a ti!: perfecto desconocido hasta hace nada. 

Ahora bien ... queda el resto. Y hablo del resto de los 'conocidos'. En el ecosistema del Poblado, los veo como simples organismos unicelulares. Con un solo objetivo:

"Invítame a una pipa ... , qué estoy malo." - te susurran.


Estar malo:

Estás malo porque, supuestamente, llevas un tiempo sin consumir. Bien. Pudiera ser cierto en algunos casos; todos estamos mal, absolutamente todos. Bostezos por la mañana; preludio de un día de inacción, de búsqueda de la mentira. Ella, la mentira, viene derecha entre pasajes monótonos, páginas del cuaderno que es la vida, y se acopla a los restos de tu persona.


Un día, una de estas personas unicelulares, se encaró conmigo. Según parece, el que estuviera sentado a mi lado no era cuestión baladí. Su conversación y compañía cotizaban en alza. Sus comentarios, críticas hirientes, son el IBEX35 de Valdemingómez. 

Viendo que, al final, yo no tenía ganas de premiarle con los míseros polvos que sustentan el tiempo de los fumaderos; se indignó. Me llamó mala persona, que he cambiado (¿nos conocimos hace 3 días no?). Presionaba y presionaba, supurando ruindad por sus poros, saturados de mezquindad por lograr esa invitación, batallados en mil mentiras.


En aquel momento ... Me sentí tan, tan vacío. Todo aquello era una gran mentira. ¿por qué somos, por lo general,  así? 


No me gusta alardear. Lo odio. Pero, desde la sencillez más absoluta sobre que me gusta, que conozco, que me apasiona....¿Cómo pudo pensar esta persona que sus rastreros balbuceos son moneda de cambio para una pipa?


En los fumaderos reina la tensión, la desconfianza al otro. El robo de lo más insignificante...un mechero, una varilla para limpiar la pipa... Posesiones atemporales, de quita y pon. Mañana, ¿dónde y quién las poseerá?

Yo, de momento, no ofrezco ese estatus de eterno objetivo a vigilar. Y se nota...  pues despliegan sus posesiones a mi lado; tranquilos por lo inverosímil que sería que me apropiase de sus bienes.  En cierto sentido, doy lecciones de paz. Lecciones no aprendidas. Lecciones olvidadas. Jamás practicadas por muchos. Desconocidas por la mayoría.



Hoy, acaba el día y tengo esperanza. Esperanzas por poder ayudar a otros. Recompensa mutua. A ver lo que dura esta sensación ... dopamina virtual.

viernes, 2 de septiembre de 2016

Algo está pasando

La calle del Poblado estaba desierta, sin actividad.
Es .... extraño









Esta mañana, sobre las 10:30, iba camino del Poblado. Ya sabéis dónde iba; bueno, a qué iba. El 'dónde' estaba por definir.
 
 
Nadie, lo que es nadie. Me aseguró que a la mañana estarían; pero nada, ni un alma.
 
Bueno ya que estamos aquí, vamos a intentar en otro sitio. Seguí avanzando. 

La pelea

tenía una toalla en la mano; con ella,
 se limpiaba la sangre del rostro










Esto es un Blog. He tardado en darme cuenta y ver como, sin tampoco tener claro la razón, hay gente que lo visita.
 
Puede ser que, en mi profundo egoísmo, hable sobretodo de mis lamentos, mis penas, mis sufrimientos... y soy correspondido con comentarios que, denotan ganas de ayudar.
 
Pero, también puede ser que, haya gente que simplemente quiera saber un poco de la fauna que ejemplariza un Poblado. Hablemos entonces, un poco sobre este tema.
 
 
Hoy, he cometido 2 locuras, La primera, no entro en ella pues literalmente me estoy jugando cosas como el puesto de trabajo, que me parase la Policía; hundirme aún más si cabe.
 
 
El caso, y empiezo la historia, es que soy 'fiel' a mi vendedor. Esta familia gitana está atravesando por turbulencias en el negocio. Básicamente les tiraron la casa dónde vendían. Reconozco que era un buen sitio, amplio y limpio (dentro de lo que cabe)
 
Nosotros, es que somos asín - me dijo un día el padre, refiriéndose a la limpieza.
 
Bien, a raíz de tirarles esta casa, van intentando establecerse ... y no cuaja el sitio.
 
Volviendo al día de hoy. Esta mañana, jugándomela a base de bien, pillé a esta gente en una nave que estaban adecuando. Todo rápido, justo estaba la Policía. Yo a la Policía, les debo mucho ... otro día hablaré de ello. Y me siento seguro al ver su presencia allí; porque hay personas realmente peligrosas, desequilibradas o, lo más común, una conjunción de ambas cosas.
 
Por la tarde vuelvo al mismo punto, otra vez donde esta mañana. Nada. No hay nadie. Un yonki  (yo soy uno de ellos) pulula mirando el suelo; como si buscara la funda de un colmillo.
 
Le miro. Me mira, y mueve la cabeza.
 
¡Joder, otra vez no!. ¿Y dónde voy yo ahora? - absurda pregunta: En cualquier puerta HAY.
 
Me iba yendo, volviendo sobre mis pasos ... pensando que habrá sucedido esta vez ... cuando me encuentro. ¡Qué digo!. ¡¡Me topo!! con todo el 'clan' familiar sentados en mitad de la calle. Ahí estaban, sentados en hamacas playeras. De no ser un Poblado, podríamos pensar que son miembros de una familia víctima de un desahucio bancario.
 
Desahucio bancario ... ; en fin.
 
Total, me abordan. Me rodean.
 
¡Ay, Ay ... la envidia, la cochina envidia! - me gritaban. Yo no entendía nada. Realmente parecía como cuando llega el padre a casa y los niños le rodean contándole sus cosas. Y me lo estaban contando a mí.
 
Me atienden, más tranquilos. Me atienden en todos los sentidos. Y en esto que veo al padre, con la cara ensangrentada, hinchada. Resumiendo: le habían dado de ostias.
 
¿Quién?:  Otros gitanos.
 
¿Por qué?: Porque querían ese sitio.
 
¿La razón?. La envidia. La cochina envidia.
 
 
 
Yo pienso. Si da la casualidad que, justo en esa pelea entre gitanos, te pilla por medio. ¿Llegas a imaginártelo?. Es más ... 5 años atrás, ¿podrías pensar que ibas a hablar de esto?
 
 
Motivos para dejar todo esto, miles. Elegid el que queráis.
 
 
Por cierto, y acabo.
 
Mañana - me asegura - ven dónde antes. Ya estará todo arreglado.
 
¡Coño!, y ¿Cómo es esto?: Sencillo.
 
Por encima de todos hay una figura respetable; que dice y decide como termina el asunto. Ahora bien, ese final .... sea cual sea, llevará asociada la triste mirada de un adicto haciendo cola frente a esa ventana.
 
 
Fin de la Historia.
 
 
 
P.D. No me gusta como encuentro 'natural' preguntar a esta gente por esto o aquello. Me están, nos están hundiendo la vida y tenemos los huevos de preocuparnos porque le han dado 2 ostias. ¿Por qué hago esto?. Esclavo <> Amo
 
 

jueves, 1 de septiembre de 2016

Reflexiones

 
¿Y si probara a decir la verdad?
 
Alto y claro, con miedo, con vergüenza. Miedo y temor, ¿a qué?
 
Siempre jugando a sentir, a buscar, a encontrar lo que otros ni siquiera han pensado en que exista. ¿existe acaso?
 
Turbulencia, idas y venidas. Rezos... ya no más, nunca más.
 
Soledad, incomprensión. Hipocresía. Ser más que otros a base de surrealismos de cartón piedra. Todo fachada.

Pero ocurre que, juegas con fuego y te quemas. Te abrasas.

¿Ha merecido la pena ser así?, ¿por qué no pudiste ser normal?, Como otros, como todos.
Y, ¿ahora qué?. ¿has parado pensar el daño causado a tantos, a tantos seres que te quieren?
 
 
Soy un miserable, un falso. No merezco ... os juro que no merezco el consuelo que recibo. Es totalmente desproporcional a como soy, a lo que soy.
 
 
Por último ... una cosa verdadera y cierta. Nunca quise hacer daño a nadie, ni crear preocupaciones. Aunque, de nada sirve quererlo, de nada sirve desearlo .... lo que hice, lo que hago lleva implícito dolor, mucho dolor. Si al menos os alejarais de mí.
 
Lo triste es el final, ... ya veo un final.
 
Vamos a intentar dormir ... 2 horas para ir a trabajar.